XVI
De los frailes a las tabernas
En 1621, el obispo Domingo Lázaro de Arregui describió una bebida fermentada y destilada a partir de la "raíz y asiento de las pencas" del mezcal. Jesuitas y franciscanos perfeccionaron después los alambiques de cobre y los hornos de piedra en las misiones de la sierra de Jalisco. Esos métodos siguen casi intactos hoy, en las tabernas de Mascota y San Sebastián del Oeste. El nombre "raicilla" viene del diminutivo de "raíz", por las raíces del agave que sirven de materia prima. Durante siglos esta bebida de la sierra únicamente se oyó en los valles y montañas de Jalisco.
